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Para Los Erasos
El Hip Hop de la revolución
El Arte de rimar es mi armadura
Para Los Erasos
Hoy protesto en contra de la delincuencia
hasta cuando tanta muerte en barrio, tanta violencia
la madre bendice al hijo y no sabe si un día regresa
porque la calle está llena de drogas por naturaleza no soy un santo, es lo que la gente comenta
pero el que esté libre de pecado que lance la primera piedra (...) Vamos a despertar, mi gente (...)
Ya en los Erasos estoy cansado de esquivar balas y cerrar puertas (..)
No estoy a favor de los que invaden ni causan guerras
Pero sí estoy dispuesto a tomar armas e ir a la guerra
pero si la mejor guerra que se gana es evitar
Tomen mi mano que estoy dispuesto a luchar
Alejandro Matos
Lea el articulo completo en Tal Cual 22 Noviembre 2007
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Niños de Pernambuco
Niños de Pernambuco
Quisiera arrancarme el corazón
Regalárselo a los niños de la calle
Comprender su conducta y lavarles la conciencia
Con un poco de pan y miel
Cuando pienso que sus camas
Son las aceras de una calle
Que al despertar una cartera, una cadena
Es su esperanza ante un vidriera,
ante un restaurant
Que les calme el hambre de sus barrigas
Niños de las calles, huérfanos de caminos
Quisiera estirar mis brazos y con ellos este deseo
De verlos vestidos,
yendo a las escuelas, a los parques.
¿Por qué los ojos de los niños de Pernambuco
no vieron la ilusión de su inocencia
Escuadrones de la muerte NO
Un escuadrón a la vida de sus espinas,
Puede brotar un rosal
Niños de las calles, sus amaneceres,
Si es que ven salir el sol es el exterminio
Ángeles sin alas
Flores en áridos jardines
En un paraíso sin Dioses
Fortuna
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Madre
Madre Yo soy uno de los tantos muchachos con la vida difícil que he vivido en la miseria, en la pobreza, desde muy pequeño. Quisiera cambiar mi vida. Estoy cansado de vivir esta vida y quisiera trabajar, tener mi casa, el cariño de una madre, que nunca me has dado. No sé donde estás, ni que estás haciendo, ojalá pudieras aparecer algún día. Te sigo queriendo y nunca me olvidaré de ti, porque eres mi madre. Cada día, cada noche que me quedo en la puerta de un negocio, debajo de un carro o una acera, me siento como si hubiera nacido a la intemperie, y la acera fue mi cuna. Tengo la esperanza de que, algún día, tarde o temprano te volveré a ver, madre. Solo pienso,
¿ como hacer para reconocerte, madre?
Harry K 17 años
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La muerte de un amigo
En honor al chino Kilian.
A través de la escritura, quiero expresar mi pesar
Con talento, hablando con las manos.
Son pocas las personas que lo hacen
Están acostumbradas a callar
Y llorar por dentro.
Lo que puedo decirles es que yo soy
Portador de ese talento y quiero
Decirles a las personas que te conocieron
Sepan lo que sufre un niño
Que la mayor parte de su vida
Vivió en la calle
Y ya no vive.
Ahora siento que no
Suficiente lo que te conocí
Me hubiese gustado bastante
Convivir contigo, jugar juntos
Pero cuando nos encontrábamos
Siempre estabas apurado
Y yo, también
Quizás, ahora, podría escribir
Más sobre ti y tu vida
Luis Henderson
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La Lluvia
La lluvia...Unos la detestan y a otros les encanta.
Unos la aprovechan para dormir porque
tienen un lugar seguro donde hacerlo.
Pero, para los muchachos de la calle es fastidiosa,
porque si no corren rápido a un lugar
donde protegerse ya saben lo que les espera.
Ustedes piensan que en la calle pueden
haber sitios seguros para esconderse de la lluvia ?
Que tan seguros pueden estar?
Aún cuando conseguimos un lugar
donde no nos mojemos
tenemos que evadir el frío.
Buscamos cartones para arroparnos.
Combinen un poco el frío y el hambre que se siente
y sabrán porque uno dice "
menos mal que existe la pega o si no no lo aguanto...."
Los muchachos que andamos por las calles
soñamos con tener una casa
donde contarnos nuestros sueños
Henderson Jimenez
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Rostros de la Inocencia
Rostros de la inocencia
Pre-rostros con que el hombre amanece a la vida
Ajenos aún al daño y la experiencia
Del oscuro dolor que nace desde adentro.
Rostros de la inocencia y el candor
Y la impaciencia de la primavera.
Rostros de ojos y dientes en la flor
Del tiempo personal que a cada quien espera.
Rostros de la elocuencia del amor
No importa si el pudor o la concupiscencia.
Rostros de niños frente ando ya el temor,
Del Mundo y de la Muerte que lo lleva del brazo,
Rodando y levantando por las calles de Dios
Sin que su mano venga y sostenga su paso.
Niños trabajadores que se ganan el pan,
En millares de oficios renunciando a su infancia,
Pero guardan aún en sus ojos su fulgor.
Ojalá que no se haga rencor o ira ciega.
Ojalá que no dañe el desamor.
De los hombres mayores esa luz primigenia.
Ojalá que no empañe la inconsciencia.
De nuestro torpe proceder su alma,
ojalá no tengamos nunca que sufrir,
el profundo reproche de su mirada yerta
Carlos Eduardo Jaramillo
Fuente: Los otros rostros de la inocencia
Cisol –Unicef , Ecuador, 1995
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